Me encontraba en mi despacho, como siempre concentrado en mis obligaciones profesionales, con las piernas sobre la mesa y viendo en el youtube videos de Pepe Gafez en Al Ataque cuando llamaron a la puerta.
“Adelante” (lo mío no era la originalidad)
Y allí entró, un ángel de estilizada figura y cabellos rubios, se acercó hasta mi mesa inundando la habitación de embriagadoras fragancias, le gustaban los caros perfumes, eso era evidente. Guardé en el cajón el paquete de risketos y me dispuse a escuchar lo que estaba seguro sería una dulce concatenación de silabas con la más suave de las entonaciones.
Y entonces… ella entreabrió sus apetecibles morritos y empezó a hablarme de una propuesta interesante, venía de Lanbide, el servicio Vasco de empleo, quería saber si disponía de 5 minutos de mi tiempo para escuchar su oferta. Yo, un romántico empedernido a la par que un gran profesional enseguida percibí que ese melonar bien merecía lo menos 20 minutos. Me propuso hacer la crónica del vibrante partido entre el Tuyö y unos sprinters pizzeros que iba a acontecer el domingo 7 de septiembre, día del Señor. Aquello era una combinación que saciaba a un sibarita como yo: una tierna damisela, dinero y pizzas. Decidí ponerme serio y construir la mejor de las crónicas posibles.
Pizza Sprint 5 Tuyö Comunicación 1
Partido disputado en Rentería, el Pizza Sprint marcó 5 goles y el Tuyö 1, el fútbol es así, la falta de rodaje, son 7 contra 7, la liga es muy larga…
Le envié mi flamante crónica a la rubia trabajadora en post de la construcción nacional de Euskal Herria en materia laboral. Comencé a visualizar su reacción en mi mente. Empezar a imaginar y a salivar fue todo uno, mis brillantes apuntes futbolísticos harían de ella una humedad constante, y yo la esperaría en mi despacho con la bragueta abierta y un ramo de flores.
Entonces… allí apareció ella… marcándose un taconeado desde la puerta hasta mi despacho que marcaría un antes y un después en el fetichismo vasco. Abrió su boquita de piñón y me dijo… “solo te quiero como amigo, no como cronista”.
Nadie es perfecto, un mal día para dejar de fumar.