el estudioso
Estudioso de las caricias
malpagada labor,
decenas de codos se hincaron
en tus laboriosos ojos.
Días y noches de melancolía
nutrieron tus encierros bibliotecarios.
Alimentaron tu fondo de armario,
engordaron el archivo
de la inspiración.
Blandías al cielo tus apuntes.
Vociferabas guiños sutiles,
airados gestos tenues.
Subrayabas tu intelecto,
tu cultura labrada
en los márgenes teóricos.
Pintabas desprecio
a quien con carne todo compraba.
Y en una de tus prácticas,
diseccionaste con cuchillo y tenedor
el amor de dos pechos de barra.
Después pediste tu trago,
fue suficiente por aquella vez.

Meneame
del.icio.us
Comentarios(2) »
Hola Kalimotxozale! Me gustó, sí, puedo compartirlo:):):). No cae, después de un tiempo como decía Borges, no cae en saco roto ese estudio, quizás no se encuentran muchos compañeros de viaje, cuesta, pero si estás alerta aparecen cuando menos lo esperas. Estudiosos de las caricias, aprendices de voladores y por fin aprendes a volar. Con el error vas aprendiendo, almacenando en un rincón de tu cerebro o en un fondo de armario:):):), y vas buscando. Yo creo que al final dejas de despreciar, ya solo apartas hasta que encuentras al menos una parte de ese todo, sin poner límites ni normas, y va apareciendo algo, cada vez más. Aparece cuando lo has aprendido lo suficiente para transmitirlo sin ser consciente de ello, entonces como un imán lo atraes y aparece casi sin buscarlo. En eso estamos!:):):)
volar sin normas es como mi isla llena de qgujeros volcánicos rincones escondidos para piratas y pájaros de alas rotas,
cuando la esperanza suena a canción rancia la caída puede parecer no tener fin
para eso están los compañaeros de viaje,como vos
muxu