Caperucita y la loba
Caperucita solía escuchar:
“Tú eres dulce, ellas no,
las visten como putas,
la culpa es de los padres”,
decían de las lolitas
en tiempo de recreo.
Caperucita comía un bollicao.
¿Pero quien, quien tiene la culpa
cuando una funcionaria es la fiera?
Al igual que las compresas
trabajo fijo y seguro
y la hora del cigarro también.
Caperucita cobrando el paro,
tierna niña en la Seguridad Social.
Allí pasea una loba por un lunes,
esparciendo por la sala
vidas laborales que planean
ser el privilegiado certificado,
que avistando su generoso escote
desde lo alto de la perversión,
penetre en su canalillo matutino.
¿Quién tiene la culpa?
Si trabaja con medias de rejilla
haciendo de Bambi un burro
y de una simple mañana
un sencillo poema.
No hay fábula sin moraleja,
ay Caperucita, debes saber que
siempre habrá funcionarias cachondas.

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del.icio.us
Un Comentario »
que sera sera...
las caperucitas se convierten el lobas
cuando menos te lo esperas...que sera sera
y cambian el cuento...bs