Telefónica patrocina este beso
Cuando las tripas del móvil orquestan funciones musicales, anhelando una carga, batería para famélicas bandejas de entrada, quizás racionando un mensaje, sorbiéndolo a poquitos, como un escalofrío en la mandíbula al morder el chocolate ¿quién hinca el diente a un pulgar? ¿quién desnuda las onzas de un teclado?. Cuando eso sucede a quien le importa el operador, o las tarifas, o la cobertura... a quien le importa si ese peso cabe en tu bolsillo y el resto no.
Solo es un teléfono en el metro, observando palabras autómatas pasar y pasar abrigadas en una rutina de trabajo-fiesta-trabajo. Si es que solo es un teléfono dándoselas de artista y el sombrero en el suelo, en pos de caracteres de lujo entre pan y pan que llevarse a la boca, hoy, ahora. Y no sabemos si comerá.

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del.icio.us
Comentarios(2) »
Aupa Txinaski,
sí, la verdad es que me ha dado por escribir de nuevo (hace años escribía por tomos). Y la verdad, no sé si escribía prosa, lírica, prolírica o un batiburrillo peor.
Aunque tengo un pequeño problema: tengo unos cuantos poemas, un tanto makarras, escritas a gente en concreto que no puedo publicar en mi blog, ya que la gente que anda por allí no debería leerlos. Y me frustra un poco, la verdad. Quizás abra otro blog paralelo para darles un poco de libertad.
Salud.
Coge ese sombrero y baila que hay gentes que no trabajan ... hay panes que no se hornean hay vidas que son sonambulas y da gracias que tu das con tus poesias ganas de caminar.